porra ciclismo

Cosas de draft

Explicar lo que es un draft a un neófito en el tema de las porras deportivas es un difícil asunto. Así a bote pronto, se me ocurre que un draft es una especie de infierno en miniatura, con multitud de fuerzas percutiendo en direcciones opuestas y creando un caos similar al que se puede apreciar en cualquier parlamento del sudeste asiático tras una hipótetica subida del precio del arroz. Sálvese quien pueda es el principio que rige este trafullero procedimiento para seleccionar jugadores de fútbol, corredores ciclistas o vete tú a saber el disparate que se nos ocurra en el futuro.

El objetivo es claro y bastante oscuro, al crear una especie de relación o vínculo con el tunante electo en cuestión, una especie de amor odio durante toda la temporada en función de sus idas y venidas, en este caso, por las carreteras de medio mundo. El draft funciona, ya desde el primer momento los porreros se disponen a diferentes chaladuras para crear ambiente de equipo en sus grupetas, que en ocasiones guardan más semejanzas con una manifestación de mariachis que con un pelotón de ciclistas. Desde tener apuntados en una pizarra todos tus corredores rollo Una mente maravilllosa a seguir en twitter, cuál psicópata grupi, a los pobres diablos que han tenido la dicha de dar con sus huesos en tu equipo. Todo vale.

Manejarse en este nido de perversión no es tarea fácil ni para un agente del pentágono que haya pasado su vida entre palmaditas en la espalda a caciques de opereta en Sudamérica y el trafulleo de información en canales alternativos con los bolcheviques. La información fluye en todos los sentidos, surgiendo conversaciones parelelas que se abren y se cierran en función del grado de paranoia que rija la vida de cada cual. La idea es que no te roben tu próxima elección y para ese cometido valen las malas artes que veas conveniente emplear. Afortunadamente, todavía, la psique humana, siempre sorprendente en sus extremos, tiene sus limitaciones. No se puede saber la pintoresca hazaña que trama la mente oscura de tu vecino a pesar de llevar media vida cruzándotelo en el ascensor, del mismo modo que no podrás adivinar por donde te saldrá tu colega de toda la vida en un draft de ciclismo.

Ya de primeras, de alguno, te sorprendes que tenga más conocimiento de este bello deporte que el de que se utilizan bicicletas de dos ruedas para su desempeño. Pero ahí están, con kilos de hojas garabateadas y amasadas durante estos días anteriores, inseparables compañeros de la última docena de deposiciones en el Roca. Estos documentos, ininteligebles para el resto de la humanidad, superan las dimensiones de los apuntes del opositor medio a un puesto de notario. Y de largo, además. Son escritos en sánscrito y otras lenguas muertas y el día del drat llegan en condiciones de pergamino medieval por el trasiego al que han sido sometidos. Igual que un arqueólogo creería haber encontrado una bula papal del siglo XIII, un policía de homicidios que se precie no dudaría en etiquetar la amalgama de papeles en prueba número uno si cayeran en sus manos por una casualidad.

Una vez se da el pistoletazo de salida la ansiedad se dispara a niveles difíciles de imaginar fuera de un grupo de terapia para chiflados de los buenos. Es como pasear por los pasillos de Alguien voló sobre el nido del cuco, entre el goze de formar parte de tan absurdo galimatías y la verguenza de que no te vea nadie conocido embarcado en tan oscura tarea. Ni que decir tiene que, como regla básica, la ingesta masiva de alcohol acompaña todo draft con un mínimo de interés, cuestión que te hace llegar a las últimas rondas pensando seriamente que cualquier ciclista de medio pelo puede ser la próxima revelación del tour de Francia.

Otra norma básica de todo draft es que ante cualquier indicio de titubeo, el energúmeno en cuestión se verá envuelto en un acoso de la muchedumbre enbravecida que le insta a que queme las dos neuronas que conducen su vida miserable para la elección del siguiente ciclista o lo que sea. De repente estar con los botarates tus amigos moviendo hielos en el sofá se puede convertir en un par de horas en Guantánomo. Dos minutos en babia y eres el Sargento Patoso. Te lo harán pagar.

En esta ocasión el draft ha servido para que los destinos de siete amigos de la infancia hayamos confeccionado, wasap mediante, nuestras plantillas ciclistas para la temporada uci 2014. Sorprendente lo bajo que fueron elegidos los ganadores de tour Andy Schleck y Bradley Wiggins, ambos embarcados en sendos proyectos de convertirse en prima donnas y aspirantes claros al premio pulpo en un garage de la temporada. Igual o más sorprendente fue ver como nuestro amigo Elor apostaba por Purito Rodríguez en primera ronda dejando pasar al gran favorito a ser número uno, Saganimal. También fue sorprendente esperar a la sexta elección para ver salir a Spartacus, y más aun la demora en la salida de los sprinters, lo que permitió que mi primo Ibon se hiciera con Greipel y Kittel. Goros se sacaba dos conejos de la chistera apostando por el Tiburón de Nápoles y Van Marcke en sus primeras oportunidades de elegir y completaba la terna con un Degenkolb dispuesto a dar alguna sorpresa en la primavera ciclista. Ionbo confeccionó un equipo para grandes vueltas con Froome y Porte, acompañados de Kwiatkowski y los ardeneros Dan Martin. Totxo se decantaba por un ejército de pedreros encabezado por Terpstra y Van Avermaet con Valverde, el odidado murciano, de capo en vueltas grandes y Ardenas. Yo por mi parte me la jugué al Mapuche Quintana, la arriesgada apuesta de Styby para la primavera belga y el olvidado Kristoff como comodín. Garro se hacía con Sagan en segunda elección y remataba con Cavendish y Gilbert. Lander desde el último lugar se hacía con los veteranos Boonen y Contador, a los que no dudó en rodear de un buen número de todoterrenos como Stannard, Gerrans y Urán. Ni que decir tiene que las últimas rondas supusieron un intento desesperado del populacho por encontrar a la joven promesa que se confirmará este año al mismo tiempo que otros le daban la última oportunidad de brillar a un veterano.

Y lo demás… son cosas de draft, supongo.

fignon

Rober Smith

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